jueves, 16 de junio de 2016

MÁSCARA REVITALIZANTE Y SUAVIZANTE

Debe aplicarse sólo por las noches, ya que el jugo de naranja  al ser un cítrico, puede ocasionar sensibilidad en la piel o incluso mancharla con los rayos del sol.

2 cucharadas de miel
2 cucharadas de jugo de naranja
2 cucharadas de leche
1 bol de vidrio

Verter en el bol de vidrio  el juego de naranja, la leche y la miel. Mezclar bien. Aplicar en rostro y cuello. Dejar actuar durante 10 a 15 minutos. Lavar con agua tibia.

La miel sirve para hidratar la piel seca; el jugo de naranja ayuda a combatir los radicales libres, por lo que previene el envejecimiento prematuro; el ácido láctico que contiene la leche ayuda a exfoliar y a hidratar la piel.

La miel aporta otros importantes beneficios para la piel.

MIEL
La miel favorece en el tratamiento externo de cicatrices y heridas. Contiene una sustancia llamada inhibina que tiene propiedades antibióticas, que permiten evitar la infección en las heridas aportando beneficios antimicrobianos, impidiendo que las bacterias se desarrollen.

Sus propiedades antibacterianas provienen principalmente de una enzima, la glucosa oxidasa. Esta enzima produce peróxido de hidrógeno, que se conoce comúnmente como agua oxigenada. Además gracias a sus propiedades, absorbe el agua dejando la herida limpia sin eliminar el nuevo tejido que el organismo genera.

Su contenido en  fructosa, glucosa, alfahidroxiácidos y ácido glucónico, le otorgan propiedades exfoliantes suaves. Estos componentes  ayudan a eliminar las células muertas de la piel y estimulan la circulación  sanguínea, ayudando a  obtener una piel  revitalizada, suave, radiante y brillante.

Una de las causas más frecuentes del acné es la presencia de  “Propionibacterium acnés” que se desarrolla en la parte más profunda del poro y cuando agrede al sistema inmune se originan las espinillas. Por sus propiedades antibacterianas, antisépticas y antiinflamatorias la miel es muy útil en el tratamiento del acné, ya que por su capacidad de liberar peróxido de hidrógeno rompe las paredes celulares de las bacterias. Además reduce el pH de la superficie de la piel ayudando a eliminar estas bacterias.

La miel posee  compuestos fenólicos que le aportan propiedades  antioxidantes que ayudan a revertir el daño causado por los radicales libres, las toxinas, la contaminación y la exposición a los rayos ultravioletas.  

Activa la regeneración celular,  disminuye la  aparición de arrugas y manchas causadas  por el sol.  Otorga elasticidad a la piel.

La miel contiene aminoácidos que le otorgan  propiedades humectantes de la piel, es decir atrae y retiene el agua de los tejidos. Ayuda a disminuir la resequedad y escamas de la piel. 

Se puede aplicar directamente sobre la piel, o se puede agregar en el agua para realizar un baño suavizante, hidratante y relajante.

El jugo de naranja y la leche le aportan otros importantes beneficios a la miel para el cuidado de la piel.

NARANJA
El acido cítrico de la naranja es un alfahidroxiácido. Es un exfoliante natural, ayuda a eliminar las células muertas de la superficie de la piel.

Activa la circulación sanguínea, reduce la hinchazón y mejora notoriamente el aspecto de la celulitis.

Debido a sus propiedades antisépticas y a su contenido en ácido cítrico la naranja es adecuada para tratar pieles grasas y con acné. Además actúa como astringente natural contra las secreciones sebáceas. 

Tonifica la piel, dándole un aspecto más saludable.

El jugo de naranja tiene propiedades antiinflamatorias, ayudando a calmar las  pieles irritadas y sensibles.

Las naranjas son una rica fuente de vitamina C y otros antioxidantes, ayudando a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. La vitamina  C interviene en la síntesis de colágeno aportando elasticidad  al cutis y evitando la flacidez.  Mejora  el color y la textura de la piel.

LECHE
Siempre hemos escuchado que Cleopatra, la reina de Egipto, era famosa por su hermosa piel. Esto era gracias a que tomaba baños de leche fresca en forma periódica.

El ácido láctico, es un alfahidroxiácido que se encuentra en la leche. Es un complemento ideal en los tratamientos cosméticos, ya que facilita la penetración de cualquier producto.

Además normaliza la secreción sebácea, regenera la epidermis, activa la síntesis de colágeno, aumentando el volumen de la dermis y la turgencia de la piel, disminuye la hiperqueratosis o engrosamiento de la capa externa de la piel.

Mejora la textura de la piel y su nivel de hidratación.

Empareja el tono de la piel.

Es un exfoliante natural, ayuda a eliminar las células muertas de la superficie de la piel.

Contribuye a disminuir líneas de expresión y arrugas poco profundas. Además reduce las cicatrices.

La biotina que contiene la leche ayuda a mantener la piel sana ayudándola a renovarse.

Al entrar en contacto con la piel, las grasas y las proteínas de la leche,  ayudan al paso de los nutrientes y del agua a través de la membrana de las células, dejándola extremadamente suave.

La máscara  indicada en la parte superior es una preparación natural, en ningún caso intenta reemplazar un tratamiento médico o dermatológico.

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